Que a estas alturas del Siglo XXI haya políticos capaces de expresar menosprecio al indiscutible papel de la mujer en la sociedad en el sentido más amplio, no sólo es una injusticia hacia las mujeres sino una falta de visión de la realidad socio-económica, donde las mujeres tienen derecho y deber de participar en la estabilidad del entorno socio-laboral.
Pues otro atentado acaba de perpetrarse nada menos que
en el seno de lo que deberá ser después de la ratificación del Tratado de Lisboa el cuerpo legislador de los 27 Estados Miembros, el Parlamento Europeo. El grupo PPE (Partidos Populares de Europa) ha conseguido rechazar la mejora a 20 semanas el permiso por maternidad a las madres después de dar a luz a un hijo.
No soy mujer pero mi respeto por todo lo que cada mujer aporta a esta sociedad me ha llevado a enervarme por semejante maniobra. No comprendo como cualquier parlamentario europeo pueda ser tan mezquino para negar a una madre dos semanas más de maternidad para disfrutar de tan importante acontecimiento como es la de tener un hijo.
Los argumentos sobre la productividad me parecen tan cínicas cuando se compara el nacimiento de un nuevo miembro de esta sociedad europea con los beneficios de una empresa que ni siquiera llegará a conocer al bebé que se verá privado dos semanas del cariño y los cuidados de su madre.
Además, aprendí desde muy pequeño que siempre se debe ser coherente con las posturas individuales si se quiere ser creíble en un colectivo a cual uno pertenece. A mi entender, es incomprensible que precisamente el PPE, en particular en su rama española, sea tan severo en su interpretación de la vida en las modificaciones del las leyes vigentes que rigen el aborto, y sin embargo, ahora que se habla de nueva vida, sean tan tacaños con la madre y su bebé a la hora de concederles el tiempo de disfrute mutuo.
Ahora, la situación dependerá de quienes van a componer el nuevo Parlamento Europeo a partir de las elecciones del 7 de junio. No pertenezco a ningún partido ni pienso hipotecar mi independencia haciendo campaña por
ninguna opción concreta. Sin embargo, en legítima exigencia de lo que son los derechos de la mujer, haré todo lo posible para que no salgan eurodiputados que mermen el reconocimiento a las madres y mujeres de este continente.

Fernando Fuster-Fabra
Europeísta Convencido
Pues otro atentado acaba de perpetrarse nada menos que
Los argumentos sobre la productividad me parecen tan cínicas cuando se compara el nacimiento de un nuevo miembro de esta sociedad europea con los beneficios de una empresa que ni siquiera llegará a conocer al bebé que se verá privado dos semanas del cariño y los cuidados de su madre.
Además, aprendí desde muy pequeño que siempre se debe ser coherente con las posturas individuales si se quiere ser creíble en un colectivo a cual uno pertenece. A mi entender, es incomprensible que precisamente el PPE, en particular en su rama española, sea tan severo en su interpretación de la vida en las modificaciones del las leyes vigentes que rigen el aborto, y sin embargo, ahora que se habla de nueva vida, sean tan tacaños con la madre y su bebé a la hora de concederles el tiempo de disfrute mutuo.
Ahora, la situación dependerá de quienes van a componer el nuevo Parlamento Europeo a partir de las elecciones del 7 de junio. No pertenezco a ningún partido ni pienso hipotecar mi independencia haciendo campaña por
Fernando Fuster-Fabra
Europeísta Convencido
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